miércoles, 14 de octubre de 2015

DENOMINACIÓN DE ORIGEN: RICHARD BORG


Saludos, comandantes!
Los juegos, al igual que el buen vino y otros tantos productos de calidad, podría decirse que tienen una "denominación de origen" en función de su autor o autores. Con el paso de los años. algunos diseñadores se han convertido en verdaderas referencias para algunos consumidores de juegos, siendo así su firma seña de identidad y calidad.

Siempre me ha gustado leer los créditos de los juegos, esa caja de texto con letra pequeña que viene al final del reglamento. No es que sea una manía obsesiva, pero me entretiene descubrir lo que cada autor tiene por ahí. Así uno se entera de un montón de curiosidades.

Actualmente estoy buceando por las aguas del sistema Battlelore (o C&C), sistema que descubrí hace tiempo con el magnífico Memoir '44, y no he podido resistir la tentación de escribir este pequeño monográfico de su creador, el señor Richard Borg. Este diseñador americano concibió a principios del 2000 el sistema que incorporaría a su juego Battle Cry y que más tarde se consolidaría como base para otros juegos de batallas y combates tácticos.
Unos años más tarde llegaría Memoir'44, un juego sencillo y rápido creado con motivo del 60 aniversario del Día D. Aquel juego resultó ser una genialidad que con el tiempo vería crecer ampliamente su influencia, llegando a expandirse a todos los teatros de operaciones de la Segunda Guerra Mundial y todo ello sustentado por un sistema y una mecánica muy simple pero eficiente al mismo tiempo.

Con el sistema creado por Borg descubrimos que para jugar juegos de batallas históricas a un nivel táctico no hace falta meterse en farragosos reglamentos ni ser un erudito en la materia. Tan sólo basta con un sencillo sistema basado en cartas de mando y un patrón de colores o símbolos para identificar a las distintas tropas.

Así llegamos a la serie Command & Colors, editada por GMT. Esta serie de juegos emprendió su andadura con la edición Ancients, la cual nos traslada a la Antigüedad, con los enfrentamientos de romanos y cartagineses, griegos y persas, atenienses y espartanos, etc. La base del juego era la misma, aunque con algunas ligeras variantes o modificaciones para adaptarse a la época. Nos encontramos con unas fichas en forma de bloques de madera con una ilustración de tropa. Hay diferentes tamaños de bloque para cada tipo de tropa. También tenemos bloques de líderes, los cuales iremos incorporando a unidades para impartir órdenes o llevar a cabo acciones tácticas especiales. De nuevo, el núcleo del juego es el mazo de cartas de mando. Cada jugador tendrá un cierto número de cartas de mando. En cada turno usará una de esas cartas para impartir órdenes a sus tropas. El campo de batalla hexagonal está dividido entres sectores: izquierdo, central y derecho. Cada carta de mando nos da instrucciones acerca de los sectores donde podremos impartir órdenes.


 

El sistema de combate diseñado por Richard Borg es muy sencillo y resultón. Se basa en iconos o colores que identifican cada tropa, además de un símbolo de bandera para indicar las retiradas y uno o más símbolos diferentes que tendrán un uso determinado dependiendo de la situación. Durante un combate eliminaremos un bloque o pieza de la unidad objetivo por cada símbolo de ese tipo que hayamos obtenido en la tirada. Así de sencillo.

Command & Colors tuvo muy buena acogida entre la comunidad de jugadores y en 2010 viola luz su versión  para batallas napoleónicas. El espíritu del juego era el mismo, con las variaciones justas. Un tablero hexagonal plano, hexágonos adicionales de terreno (bosques, zonas pobladas, ríos, puentes, colinas...) y los ejércitos compuestos por bloques.

En un momento dado se apostó por una temática fantástica y así fue como apareció Battlelore, una versión de C&C ambientada en un mundo de fantasía medieval. Aquí los reomanos y los cartagineses eran sustituidos por orcos, humanos, enanos y toda una caterva de seres de fantasía. Se añadían elementos nuevos y se apostaba por una estética más colorista y menos plana que los juegos anteriores (con excepción de Memoir'44), destinados a un público un poco más adulto. En el caso de Battlelore se usaron modelos de miniaturas de plástico para representar las tropas, como ya se hiciera con Memoir'44. El juego fue un éxito y salieron varias expansiones que escalaban el juego en complejidad, manteniendo, eso sí, siempre un nivel de juego accesible y nada enrevesado. Así, la base del sistema seguí siendo la misma.

 


Unos años más tarde vería la luz la segunda edición de Battlelore, esta vez editada por Fantasy Flight. Esta editorial decidió aplicar el sistema en uno de sus universos de juego, los Reinos de Terrinoth (el mundo de Descent). El juego está actualmente activo, con varias expansiones de monstruos y de ejércitos. Pese a que esta segunda edición no es obra propiamente dicha de Richard Borg éste figura en los créditos como diseñador original y desarrollador adicional. Además, su creación ha influenciado a otros diseñadores que se han decantado por su sistema a la hora de aplicarlo a otros juegos.

Como veis, Richard Borg merece una mención especial por este sistema tan genial de juego (llámese C&C o Battlelore, como cada uno prefiera). A mí me parece bastante redondo y está probado que tiene muchas, muchas posibilidades. Espero que siga saliendo material con este sistema y lo veamos crecer y prosperar más aún si cabe.

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