miércoles, 3 de junio de 2015

ELRIC DE MELNIBONÉ: ICONO DE ANTIHÉROE


Saludos, comandantes!
Hoy os traigo una breve mención a un personaje del imaginario fantástico medieval que parece que siempre ha estado relegado a un plano más sombrío. Estoy hablando de Elric de Melniboné, 428º Emperador de Melniboné. ¿Y quién es este tipo y de dónde sale? Invoquemos a los dioses del Caos y viajemos en el espacio y en el tiempo más allá albores de la civilización tal y como la conocemos, a un mundo donde los hombres mantenían oscuros tratos con entidades demoníacas con siniestros intereses. Viajemos a Los Reinos Jóvenes.

Allá por la década de los 60 un personaje atormentado y débil irrumpe en una publicación perióddica de historias de fantasía y ciencia-ficción. Se trata de una aparición breve, un pequeño anticipo del ser que unos años más tarde cautivaría a muchos por lo oscuro y ambiguo de su personalidad y su razón de ser. Entrados ya los 70 su creador, el británico Michael Moorcock, nos trae la primera novela cuyo protagonismo lo comparten Elric de Melniboné y Stormbringer, un malicioso y egoísta demonio atado a la forma de una extraña espada. El libro lleva el nombre del personaje, Elric de Melniboné, y en él se nos relatan la primeras aventuras de este enfermizo individuo. Y es que mucho antes de Juego de Tronos o de historias como la de Geralt de Rivia, ya existía un arquetipo de antihéroe que nos hacía devorar páginas y páginas de novelas y juegos de rol.

En el caso de Elric, como en el de algunos otros personajes del mismo corte de la fantasía heróica, estamos ante un individuo que por sí mismo no sobreviviría ni a un constipado. Para más inri, Elric es el emperador de una sádica y soberbia cultura que ha gobernado gran parte de los Reinos Jóvenes durante milenios. Cada habitante de la isla de Melniboné vive rodeado de hordas de esclavos con los que el abuso, la violación y el castigo infligido por puro placer son prácticas cotidianas. La naturaleza débil de Elric junto con su aspecto albino le confieren un aura de vulnerabilidad del cual se sabe presa, lo que le convierte en un objetivo perfecto para las intrigas palaciegas de sus más allegados, como es el caso de su malvado primo Yyrkoon.

Tras una serie de hechos que no contaré para respetar a los lectores Elric se ve forzado a abandonar la "comodidad" de su trono para aventurarse en el hostil mundo que le rodea. En su viaje encuentra a Stormbringer, el demonio espada cuyo destino quedará ligado al del albino de forma irremisible. Stormbringer le aporta el vigor y el poder que hasta entonces sólo los potentes narcóticos de los maestros de Melniboné le procuraban. No obstante el precio es alto, ya que Stormbringer reclama almas de las que se alimenta insaciablemente.

Elric se mueve a lo largo de los ocho relatos que protagoniza a través de un vasto multiverso como un peón de los dioses de la Ley y el Caos, los dos poderes que rigen el universo en pugna constante. En su trayectoria Elric crece mucho como personaje y llegamos a entender bastante bien la relación tan peculiar que entabla tanto con sus más cercanos aliados como con su inseparable Stormbringer.




Aquí os dejo una lista de las novelas en el orden en que deberían ser leídas:

  • Elric de Melniboné
  • La Fortaleza de la Perla
  • Marinero de los Mares del Destino
  • El Misterio del Lobo Blanco
  • La Torre Evanescente
  • La Venganza de la Rosa
  • La Maldición de la Espada Negra
  • Portadora de Tormentas

El personaje de Michael Moorcock ha inspirado numerosos cómics, novelas y juegos de rol. También ha servido como inspiración de muchos personajes de fantasía, dejando así una impronta en un mundo tan infinito como es la imaginación. Creo que merece mucho la pena dedicarle un esfuerzo a este personaje que en su día se desmarcó de los estándares establecidos para convertirse en un perfecto antihéroe.


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